El uso de estrógenos en mujeres en edades avanzadas se asocia con un menor riesgo de demencias

El uso de estrógenos en mujeres en edades avanzadas se asocia con un menor riesgo de demencias

Según un macroestudio que ha analizado miles de registros médicos de mujeres a partir de 71 años, existen diferencias notables entre las que usaron terapia hormonal sustitutiva y las que no.

El uso de estrógenos en mujeres en edades avanzadas se asocia con un menor riesgo de demencias

Escrito porRedacción MF

Publicado: 16 octubre 2026

El inicio del tratamiento hormonal con estrógenos podría cambiar el curso de futuras enfermedades neurodegenerativas, como las demencias, y entre ellas, la enfermedad de Alzheimer. Así lo sugiere un estudio que ha analizado historias médicas de 21.462 mujeres de más de 71 años que albergaban dos grandes bases de datos de Estados Unidos (EEUU), donde se ha llevado a cabo esta investigación de la Universidad de Stanford.

De hecho, otro de los hallazgos tiene que ver con el momento en el que se inicia este tratamiento. Aquellas que comenzaron a tomar estrógenos a edades avanzadas no presentaban ninguna huella patógena en sus tejidos cerebrales (el 18% de las analizadas), en comparación con el 10% del grupo de las 3.000 pacientes a las que se hizo autopsia para analizar el estado de sus tejidos.

El equipo de científicos se centró en baremar las tres señales del alzhéimer (cantidad de proteína beta-amiloide depositada, proteína tau y placas neuríticas) y establecer una puntuación del riesgo de desarrollar esta patología, más prevalente en mujeres que en hombres. El alzhéimer había aparecido con mayor fuerza en un 11% más de mujeres que no se trataron con terapia hormonal (el 51% de las no usuarias respecto al 40% de las que sí tomaron estrógenos). Después de realizar una serie de ajustes sociodemográficos (edad, nivel educativo, genética o comorbilidades, como la hipertensión arterial, muy vinculada al riesgo de padecer demencias), estimaron que se reducía en un 35% las probabilidades de que apareciesen las señales de daños en tejidos cerebrales.

Menos cantidad de placas de beta-amiloide

El trabajo, publicado en la revista ‘Neurology’, se basa en un seguimiento de entre tres y cinco años a un subgrupo de pacientes a partir de los 71 años, y otro subgrupo al que se le realizaron una serie de pruebas en vida. Una de las pruebas diagnósticas realizadas fue la de detectar biomarcadores en sangre y el líquido cefalorraquídeo. En los resultados se vio que las pacientes a las que se administraban hormonas tenían mayor cantidad de beta-amiloide circulante, es decir, que esta no se acumulaba en forma de placas sobre las neuronas y se acababa renovando.

Desde una perspectiva general, los investigadores concluyeron que las mujeres que tomaban estrógenos tenían un 39% menos de posibilidades de ser diagnosticadas de demencia. También de presentar deterioro tras realizarles pruebas de memoria y capacidades funcionales. El estudio se centró exclusivamente en comprobar los potenciales beneficios que puede presentar la terapia con estrógenos. Este recurso solo se usa en determinados perfiles de pacientes (mujeres sometidas a una histerectomía con el fin de disminuir el riesgo de que desarrollen un cáncer de endometrio).

Sin embargo, recuerdan que los resultados obtenidos tienen una “generalización limitada debido a la naturaleza retrospectiva del estudio”. Además, solo se han comprobado estos efectos sobre la terapia de estrógenos, no sobre la combinada de estrógenos y progesterona.