Leche sin pasteurizar, en tendencia: riesgos y medidas de seguridad

Leche sin pasteurizar, en tendencia: riesgos y medidas de seguridad

La leche cruda ha vuelto a ponerse de moda entre quienes buscan una alimentación más “natural”. Pero detrás de esa creencia existen riesgos para la salud a veces desconocidos. 

Vaso con leche cruda

Escrito porRedacción MF

Publicado: 01 junio 2026

Existe una tendencia cada vez mayor de personas que quieren consumir productos “más naturales”, especialmente influenciados por las redes sociales. Y es que, cuando se habla de alimentación más natural, muchas veces aparece automáticamente la idea de que  es sinónimo de más saludable, pero no siempre es así. Es el caso del auge de la leche cruda sin pasteurizar, que no ha pasado por el proceso térmico que elimina microorganismos potencialmente peligrosos y que reduce el riesgo de infecciones alimentarias

En los últimos años se ha popularizado el discurso de que la leche cruda es más buena o incluso más nutritiva que la pasteurizada. Sin embargo, el problema es que muchas de estas afirmaciones no están respaldadas por evidencia sólida y suelen dejar de lado algo tan fundamental como la seguridad alimentaria. 

El auge de lo “natural”

Detrás de esta tendencia también hay un rechazo creciente hacia todo lo que se percibe como industrial o procesado. Muchas personas asocian palabras como “artesanal”, “natural” o “sin procesar” con algo más sano. Pero desde el ámbito sanitario conviene poner las cosas en contexto. 

Aunque la leche cruda pueda parecer más “natural”, también puede contener algunas bacterias peligrosas en las que el riesgo no es pequeño, especialmente en determinadas personas. Algunos de estos microorganismos son: 

  • Salmonella.
  • Escherichia coli (E. coli).
  • Listeria. 
  • Campylobacter.

Los perfiles donde hay que tener más cuidado

Uno de los puntos más importantes en el que se puede incidir desde la farmacia es recordar que no todo el mundo tiene el mismo riesgo frente a una infección alimentaria. En el caso de la leche sin pasteurizar, las complicaciones pueden ser especialmente importantes en: 

  • Niños pequeños. 
  • Personas mayores.
  • Embarazadas.
  • Pacientes inmunodeprimidos. 
  • Personas con enfermedades crónicas.

Si aún así se decide consumir leche cruda, es fundamental extremar las precauciones durante la compra. Se recomienda adquirirla únicamente en establecimientos autorizados, revisar que provenga de explotaciones que cumplan con controles higiénico-sanitarios y que la leche se conserve siempre en frío. Además, es importante fijarse en la fecha de extracción y consumo, evitar compras de origen desconocido o mercados informales, y nunca consumirla fuera de las condiciones de refrigeración adecuadas. 

Redes sociales, nutrición y mensajes simplificados

En internet cada vez es más habitual encontrar mensajes sobre nutrición sin una base científica y que pueden ser contraproducentes. Y es que, aunque la leche cruda conserva microorganismos naturales, eso no significa que todos ellos sean beneficiosos. De hecho, la pasteurización se utiliza precisamente para eliminar aquellos nocivos y evitar infecciones que pueden llegar a ser graves. 

Además, tampoco existe evidencia clara de que la leche sin pasteurizar aporte beneficios nutricionales tan superiores como muchas veces se asegura en redes. 

En la farmacia comunitaria, muchas consultas relacionadas con alimentación vienen acompañadas de desinformación, miedo a lo químico o una idealización excesiva de lo natural. En estos casos, el trabajo del farmacéutico consiste en contextualizar y ayudar a interpretar la información. En este tipo de consultas suele ser importante valorar: 

  • Por qué la persona busca leche cruda.
  • Su estado de salud general.
  • Si existen patologías digestivas o inmunológicas.
  • El perfil de riesgo.